Cáceres <3

Comienza la época de empezar a enseñaros fotos de viajes que he hecho en 2016 y que por un montón de motivos se han quedado en mis discos duros olvidadas.

A finales de octubre fuimos un fin de semana a Cáceres. Es una ciudad que me alucina, en serio. Pasear por su casco antiguo es como entrar en una máquina del tiempo.

No era nuestra primera vez, por lo que pudimos disfrutar de paseos sin rumbo y evitar el estrés de querer ver todo en poco tiempo. Busqué un vegano antes de ir para poder comer sin tener que preguntar los ingredientes y la verdad es que comimos genial, si vais a Cáceres debéis pasar por el restaurante Brotes Verdes. Ojalá hubiera algo así en Zamora, estaría allí todas las semanas.

A la vuelta pasamos por Plasencia, que es la ciudad natal de mi padre y abuelos, y visitamos algunos de los sitios en los que trabajaron o la casa en la que nació mi padre. Volver a las raíces.