December diary - Day fourteen

Estoy siendo pésima con el diario de diciembre, pero tengo mucho trabajo y al final del día ni me acuerdo.

El domingo mis padres me hicieron el enorme favor de llevarse a Pandi a Salamanca, y aunque me da una tristeza tremenda estar alejada de ella, me viene muy bien para no distraerme estos días y acabar el trabajo haciendo un sprint final.

A cambio, me han traído a Vilma a Zamora porque las dos peludas no se llevan muy bien.

Vilma es discreta, dulce, desconfiada y dormilona. No se la siente en casa y apenas deja que la toques o la cojas. Pero esa cara, pues enamora.