¡Viva Portugal!

Como salmantina, disfruto Portugal como si formara parte de la provincia, ya que es muy normal pasar el día en algún pueblo cercano a la frontera o ir un fin de semana a la playa en verano (tengo antojo de comerme una tripa de Aveiro). El domingo pasado fue uno de esos días en los que apetece ir a comer a Portugal con la familia, así que disfrute con mis padres y mis tíos de un día genial en Almeida y Castelo Rodrigo, dos pueblos llenos de edificios cochambrosos, que es lo que a mi me gusta, y con un entorno en el que es fácil imaginarse batallas de esas en las que hay fosos de por medio.

Mucho calor, risas con mi hermano, millones de fotos e infinitud de cuestas hicieron del domingo un gran día y aquí os enseño unas cuantas fotos que hice.

¿Habíais visto alguna vez un loro gris? Precioso.

Nada más entrar en Castelo Rodrigo te topas con esta pequeña tetería donde te puedes tomar algo en una preciosa terraza y además comprar alimentos u objetos hechos de manera artesana. Muy recomendable.

Y por supuesto siempre hay tiempo para hacer un poco el idiota.