Marina Kaysen

Conocí a Marina Kaysen  hace casi 7 años a través de Tuenti (sí, cuando aún se usaba eso). En seguida me llamó la atención que alguien tan joven tuviera tanto talento y sobre todo tantas ganas de crear. No conozco a Marina en persona, y hemos hablado un par de veces en algún comentario de alguna foto y una vez que le pregunté sobre tiendas de ropa en Madrid, pero mi sensación es que sí la conozco, ya que, cómo ella misma dice, sus fotos capturan su alma, son ella. 

Desde que la descubrí la he seguido virtualmente y la he visto evolucionar, desde sus primeras fotos, con un estilo más teenage dream, a sus fotos más recientes, que son mucho más crudas, explorando temas como la muerte, el suicidio, el sexo y las adicciones, siempre haciendo sitio para la purpurina, eso sí.

Algo que también tengo que resaltar es la suerte que tiene para encontrar modelos tan bellas para sus fotografías, que suelen ser sus amigas, a las que sabe retratar de una manera muy íntima. Sin embargo, uno de sus puntos fuertes también es el autorretrato, desnudándose, de una manera metafórica y literal, ante la cámara y mostrando sus secretos, sus complejos y sus pasiones. Admiradora de grandes mujeres como Sylvia Plath y Virginia Woolf y groupie confesa de Lana del Rey y Kate Nash, Marina es siempre una caja de sorpresas para mí, que me inspira cada día, la típica chica a la que miras y piensas:

que tía más guay, quiero que sea mi amiga.

Os dejo con sus fotografías para que juzguéis vosotros mismos.